El que no quiere vencer, ya está vencido
¿Qué diremos del músico al que le resulta una nota desafinada? ¿que debe romper el instrumento o no velver a tocar más? claro que no. lo que tiene que hacer es afinar mejor su instrumento y tocar con mayor cuidado para no desafinar más. ¿En el concierto de la vida has desafinado? Sí, y más veces de las que pudieras haber calculado que ibas a desafinar; pero lo imporatante es no cansarse de tratar de obtener que tu vida sea un verdadero concierto, un sinnúmero de notas totalmente armonizadas consiguiendo con ello una verdadera sonata en todas y cada una de las empresas que realices sin importar las dificultades y los problemas que haya, para ello veamos este ejemplo: 
Cuando el alpinista mira hacia la altísima montaña a la cual tiene que subir, y piesa en los precipicios tan peligrosos que rodean los caminos y en los frios que lo van a tratar de entumir, y en los vientos helados que le van a azotar la cara, y en lo enrarecido que se va a poner el aire, trayéndole el peligro de desmayarse por falta de la debida respiración, parece que todo esto lo llevaria a desanimarse y a no emprender la subida. Pero no. El no quiere pasar los puentes antes de llegar a ellos. Cuando llegue a cada puente tratará de pasarlo con cuidado y bien, pero mientras pasa el primer puente no estará preocupado por el segundo. de ése se cuidará cuando llegue a él. cuando suba cada roca pensará sólo en esa roca y no en las que aparecerán después. al pasar frente a cada precipicio se cuidará de no caer en ese hoyo profundo, pero no andará asustado por los precipicios que hallará despues. Y así, paso por paso, logrará subir a la alta cumbre. Así tiene que ser nustra vida de emprendedores, ir cada vez hacia adelante, siempre con un objetivo trazado y hacer lo posible por conseguirlo sin importar las dificulatades y problema que nos encontremos en la travesía.

Cuando el alpinista mira hacia la altísima montaña a la cual tiene que subir, y piesa en los precipicios tan peligrosos que rodean los caminos y en los frios que lo van a tratar de entumir, y en los vientos helados que le van a azotar la cara, y en lo enrarecido que se va a poner el aire, trayéndole el peligro de desmayarse por falta de la debida respiración, parece que todo esto lo llevaria a desanimarse y a no emprender la subida. Pero no. El no quiere pasar los puentes antes de llegar a ellos. Cuando llegue a cada puente tratará de pasarlo con cuidado y bien, pero mientras pasa el primer puente no estará preocupado por el segundo. de ése se cuidará cuando llegue a él. cuando suba cada roca pensará sólo en esa roca y no en las que aparecerán después. al pasar frente a cada precipicio se cuidará de no caer en ese hoyo profundo, pero no andará asustado por los precipicios que hallará despues. Y así, paso por paso, logrará subir a la alta cumbre. Así tiene que ser nustra vida de emprendedores, ir cada vez hacia adelante, siempre con un objetivo trazado y hacer lo posible por conseguirlo sin importar las dificulatades y problema que nos encontremos en la travesía.
Edgar Alcides Monsalve T.
